Todo se ve igual
cuando estás en el piso
La vida es de colores. Pero cuando estás agotado, solo ves el suelo. Una invitación a recuperar el ángulo desde el que todo vuelve a ser posible.
Hay un momento que todo ejecutivo conoce aunque pocos lo nombran en voz alta. Es ese instante en que miras el tablero, el equipo, los números, el mercado, tu agenda y todo te parece del mismo color. Gris. Plano. Sin salida.
No es que las opciones desaparecieron. Es que algo en ti dejó de verlas.
Eso no es debilidad. Es agotamiento que llegó demasiado lejos sin que nadie te dijera que podía pasar.
Cuando todo parece igual, siempre hay un color que no has visto todavía.
Después de casi treinta años acompañando ejecutivos y de haber vivido yo mismo ese momento de parálisis que nadie ve desde afuera, aprendí algo que va en contra de todo lo que nos enseñaron en las escuelas de negocio: el reto más grande rara vez está en el problema. Está en el lente desde el que lo miras.
El agotamiento ejecutivo hace algo silencioso y devastador: colapsa tu visión periférica. Te deja viendo solo lo que ya ves. Y cuando ya solo ves lo que ya sabes, empiezas a repetir las mismas decisiones esperando resultados distintos.
El cerebro bajo estrés crónico no es creativo. Es eficiente para sobrevivir. Busca el atajo conocido, la ruta probada, la respuesta rápida. Y eso, en la mesa de un directivo, puede costar mucho más que tiempo.
Este blog nace de una convicción que llevo conmigo en cada sesión de coaching, en cada conferencia, en cada conversación honesta con un CEO a las once de la noche: la vida es de colores. Siempre lo ha sido. El reto es que cuando estás en el piso, solo ves el suelo.
Lo que necesitas no es más esfuerzo. No es trabajar más horas. No es otra reunión de estrategia. Lo que necesitas es ampliar el ángulo. Salir del túnel. Ver desde otro lugar lo que desde aquí se ve imposible.
Eso no es optimismo barato. Es una decisión. Una habilidad. Un músculo que se trabaja desde el ser, no desde el hacer.
No se acabaron las opciones. Se acabó el ángulo desde el que las miras.
Cada entrada de este blog es una invitación a ver diferente. No te voy a dar recetas. No te voy a vender el método mágico. Te voy a acompañar a explorar perspectivas que quizás no has considerado, a sentir lo que estás evitando sentir, y a mover — siempre a mover — hacia una acción concreta.
Porque la perspectiva sin acción es filosofía de café. Y la acción sin perspectiva es velocidad sin dirección. Los dos juntos son lo que transforma un ejecutivo que sobrevive en un líder que trasciende.
Esto no es para el ejecutivo que lo tiene todo resuelto. Es para el que sabe que hay algo más, pero no sabe exactamente qué ni cómo llegar ahí. Es para el que tiene resultados pero siente que algo falta. Es para el que construyó mucho afuera y se pregunta qué pasa adentro.
Te dejo tres preguntas. No las respondas en automático. Siéntate con ellas. Déjalas trabajar.
¿En qué área de tu vida o empresa llevas más de tres meses viendo el mismo color?
Si no pudieras resolver eso desde donde estás parado hoy, ¿desde dónde lo verías diferente?
¿Cuál es el primer movimiento — aunque sea pequeño — que podrías hacer esta semana desde esa perspectiva nueva?
No tienes que tener todo claro para empezar a moverte. Solo necesitas ver un color más de los que ves ahora.
Eso es suficiente para empezar.
Coach certificado, conferencista y consultor con más de 30 años de experiencia acompañando ejecutivos y organizaciones en LATAM. Miembro activo del ICF, autor literario y fundador de ÁPICE Consulting & Coaching.
Su filosofía: del ser para el hacer.
www.apicecc.com →